Hotel Barahi Kathmandu 5*
Servicios principales
-
Wi-Fi
-
Servicios 24 horas
-
Entrada/Salida exprés
-
Piscina
-
Actividades
-
Comida/Bebida
-
Salas de reuniones
-
Prohibido fumar
-
Agradable para niños
-
Acceso para sillas de ruedas
-
Desayuno
-
Aire acondicionado
-
No se permiten mascotas
Ubicación
Ubicado a 5 minutos a pie de la Avenida Durbar, el Hotel Barahi Katmandú dispone de un salón compartido, además de piscina. Este hotel de 5 estrellas es un buen punto de partida para explorar Katmandú, incluido el Jardín de los Sueños, que está a 100 metros.
El hotel está a un corto paseo de la Plaza Durbar de Katmandú, mientras que la Plaza Durbar está a 1 km. El Barahi está situado en el distrito Thamel, lo que permite un fácil acceso a atractivos culturales como el Estupa de Boudhanath, ubicado a 10 minutos en coche. Las familias que viajen a Katmandú disfrutarán estando a 4 km del Zoológico Central. Este alojamiento, bien comunicado con la Plaza de Hanuman Dhoka, a unos 15 minutos en coche, tambièn se encuentra al alcance de la estación de autobuses Tourist.
Las habitaciones del hotel Barahi disponen de TV de pantalla plana con canales vía satélite, además de minibar para tu comodidad. Dispone de climatizador para mayor comodidad de los huéspedes. Bidé, inodoro separado y ducha, además de secador de pelo y gorro de ducha, están a tu disposición en los baños.
El Hotel Barahi Kathmandu sirve todas las mañanas un desayuno gratuito. Los huéspedes pueden disfrutar de un bar de café en este hotel. En los alrededores puedes comer en el restaurante Durbar Lounge, a unos 300 metros de la propiedad.
Reseña de un crítico de hotel
Pros Mi reciente estancia en el Hotel Barahi en Katmandú superó todas mis expectativas. Desde la cálida bienvenida en el vestíbulo hasta la atención excepcional del personal, cada detalle contribuyó a que mi experiencia fuera memorable. Las habitaciones, amplias y modernas, estaban impecables, brindando un confort que invitaba a relajarse después de un día explorando la ciudad. El desayuno buffet era un verdadero festín para los sentidos, con opciones saludables y una estación de jugos frescos que realmente marcó la diferencia. Además, el restaurante en la azotea no solo ofrecía una comida deliciosa, sino que también proporcionaba vistas impresionantes de la ciudad, lo que hacía que cada bocado fuera aún más especial. Sin duda, una elección perfecta para quienes buscan una excelente relación calidad-precio y un servicio excepcional en el corazón de Katmandú.