Hotel Barahi Kathmandu 5*
Servicios principales
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Wi-Fi
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Parking gratuito
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Servicios 24 horas
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Entrada/Salida exprés
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Piscina
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Actividades
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Comida/Bebida
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Salas de reuniones
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Prohibido fumar
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Agradable para niños
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Acceso para sillas de ruedas
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Desayuno
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Aire acondicionado
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No se permiten mascotas
Ubicación
Los huéspedes del Hotel Barahi Katmandú pueden disfrutar de fácil acceso a la Calle Mandala, que se halla a 450 metros. Los huéspedes pueden relajarse en la piscina en la azotea o en el restaurante chino mientras se alojan bastante cerca del Jardín de los Sueños.
Este hotel elegante de 5 estrellas goza de una ubicación privilegiada a 3 km del Templo de Pashupatinath y a 18 minutos a pie de la Plaza Durbar. Los huéspedes pueden visitar lugares de culto como el Monasterio de Kopan, ubicado a 6 km del Barahi. Su ubicación te permitirá estar no muy lejos de la Plaza Durbar de Katmandú. La parada de autobús Jamal Chowk está a 10 minutos a pie del hotel.
Las habitaciones climatizadas del Hotel Barahi Kathmandu tienen una tv de pantalla plana con canales vía satélite, además de aire acondicionado. Este establecimiento ofrece a los huéspedes bidé, inodoro separado y ducha en todos los baños. Los huéspedes también pueden hacer uso de un bidé, una ducha a ras de suelo y un inodoro separado, así como de comodidades como albornoces y toallas de baño que se encuentran en los baños privados.
No te pierdas el desayuno buffet gratuito durante tu estancia en el hotel Barahi Katmandú. El hotel tiene un restaurante que sirve cocina india. Además, esta propiedad elegante tiene un bar de café. Los huéspedes pueden disfrutar de comidas italianas en el restaurante Fire And Ice Pizzeria, que está a 200 metros.
Reseña de un crítico de hotel
Pros Mi reciente estancia en el Hotel Barahi en Katmandú superó todas mis expectativas. Desde la cálida bienvenida en el vestíbulo hasta la atención excepcional del personal, cada detalle contribuyó a que mi experiencia fuera memorable. Las habitaciones, amplias y modernas, estaban impecables, brindando un confort que invitaba a relajarse después de un día explorando la ciudad. El desayuno buffet era un verdadero festín para los sentidos, con opciones saludables y una estación de jugos frescos que realmente marcó la diferencia. Además, el restaurante en la azotea no solo ofrecía una comida deliciosa, sino que también proporcionaba vistas impresionantes de la ciudad, lo que hacía que cada bocado fuera aún más especial. Sin duda, una elección perfecta para quienes buscan una excelente relación calidad-precio y un servicio excepcional en el corazón de Katmandú.